Como todos los placeres de la vida, para disfrutar, siempre el mejor ritual preparar un gin tonic clásico es algo sencillo siempre y cuando no conviertas este combinado en una ensalada de autor.

Cualquier época del año es ideal para preparar y tomarse un Gin Tonic en buena compañía. En San Valentín puedes salirte con el plan en pareja o puedes meter la gamba hasta el fondo, y es que muchas veces pensamos que por ponerle más ingredientes a las cosas más bueno y mejor acabado va a tener. Error. Más no siempre es mejor.

Un Gin Tonic, es eso, un Gin and Tonic. El clásico es muy fácil de hacer siempre que pongamos las medidas justas, no te pases de tónica, no te pases de ginebra.

Elige una buena girtebrea, como recomendación en esta ocasión os sugerimos que probéis GIN MG, de elaboración artesanal. En cuanto a la tónica… igual que con las ginebras, hay cientos de marcas diferentes, de distintos colores e incluso sabores.

Comencemos con el ritual, comienza así.

  1. Elijamos la copa. Os recomendamos que sea copa de las llamadas “de balón”, copas anchas y con buena capacidad.
  2.  Una vez elegida la copa debemos poner el hielo. Cubramos la copa de hielo para que se enfríe lo máximo posible antes de poner la ginebra y la tónica. Cuando veamos que la copa esta fría retiraremos el agua que haya podido quedar en el fondo de la copa.
  3.  Pondremos la ginebra, aproximadamente 50ml, si tienes un medidor mucho mejor.
  4.  Momento para la tónica, la que más te guste, azul, rosa… hay gente que sirve la tónica en la copa despacio para que no pierda gas, nosotros te recomendamos que lo hagas de la manera que quieras. Despacio, rápido, más rápido… PRUEBA. Eso sí, importante que esté fría para no derretir los hielos.
  5. Por último le ponemos una cuña de limón y acto seguido con una cuchara se da un golpe, una vuelta será suficiente.

¿Fácil verdad? Seguro que tú has hecho un Gin Tonic poníendole pétalos de rosa o poniéndole piñones y nueces de macadamia, frambuesas, pipas de calaba… NO. Por favor, no hagamos de un combinado como el Gin Tonic una ensalada. Podemos hacer un combinado algo más completo pero este es el Gin Tonic clásico como el que hacían hace doscientos años en Inglaterra. Prueba a ponerle unas fresas, o unas frambuesas, pero repito, no te pases con los ingredientes o será una tortura para la persona a la que se lo prepares.